El Cor&aacute;n

El  Cor&aacute;n no es un libro ordinario. Ha sido descrito por muchos,  involucrados con el libro, como un texto que se impone a s&iacute; mismo, pero  la forma en que se impone al lector no es negativa sino positiva. Ello  es porque busca involucrarse positivamente con tu mente y tus emociones,  y lo consigue mediante preguntas profundas como: "&iquest;A d&oacute;nde ir&aacute;n  ustedes? [El Cor&aacute;n] es un Mensaje para toda la humanidad, para que se  encamine quien quiera"[1]; y: "&iquest;Acaso no reflexionan sobre s&iacute; mismos?"[2]

Sin  embargo, el Cor&aacute;n no se detiene ah&iacute;, en realidad desaf&iacute;a a la humanidad  entera con respecto a su autor&iacute;a divina, y declara de manera  manifiesta: "Si dudan de lo que le he revelado a Mi siervo traigan un  cap&iacute;tulo similar [al Cor&aacute;n], y recurran para ello a quienes toman por  socorredores en lugar de Dios, si es verdad lo que afirman. Si no lo  hacen, y por cierto que no podr&aacute;n hacerlo, teman al fuego, cuyo  combustible ser&aacute;n seres humanos y piedras, [un fuego] que ha sido  preparado para los que niegan la verdad"[3].

Este  reto se refiere a las diversas maravillas en el Cor&aacute;n, incluso dentro  de su cap&iacute;tulo m&aacute;s peque&ntilde;o, que nos dan buenas razones para creer que  proviene de Dios. Algunas de esas razones son hist&oacute;ricas y cient&iacute;ficas.

Hist&oacute;ricas...
Hay  muchas afirmaciones hist&oacute;ricas en el Cor&aacute;n que nos dan buenas razones  para saber que proviene de Dios. Una de ellas es que el Cor&aacute;n es el  &uacute;nico texto religioso que utiliza t&iacute;tulos diferentes para los  gobernantes de Egipto en diferentes &eacute;pocas. Por ejemplo, mientras se  refiere al gobernante de Egipto en la &eacute;poca del Profeta Yusuf (Jos&eacute;), se  utiliza la palabra Al M&aacute;lik que hace referencia a un rey (nota:  durante el medio reino antiguo, Egipto fue gobernado por familias de  hicsos asi&aacute;ticos, y ellos no utilizaron el t&iacute;tulo de Fara&oacute;n, como dice  el Cor&aacute;n: "El rey dijo: &lsquo;&iexcl;Tr&aacute;iganlo ante m&iacute;!&rsquo;")[4].

En contraste, el gobernante de Egipto en la &eacute;poca del Profeta Musa (Mois&eacute;s) es denominado Fara&oacute;n, en &aacute;rabe Fira&uacute;n.  Este t&iacute;tulo particular comenz&oacute; a ser utilizado en el siglo XIV a. C.  durante el reinado de Amenhotep IV. Esto est&aacute; confirmado en la  Enciclopedia Brit&aacute;nica, que afirma que la palabra Fara&oacute;n fue un  t&iacute;tulo de respeto utilizado desde el Nuevo Reino (comenzando con la 18&ordf;  dinast&iacute;a; 1539-1292 a. C.) hasta la 22&ordf; dinast&iacute;a (945-730 a. C.).

De modo que el Cor&aacute;n es hist&oacute;ricamente exacto, ya que el Profeta Yusuf vivi&oacute; al menos 200 a&ntilde;os antes de esa &eacute;poca, y la palabra Rey era utilizada por los reyes hicsos, no Fara&oacute;n.

A  la luz de esto, &iquest;c&oacute;mo pudo el Profeta Muhammad conocer un detalle  hist&oacute;rico tan espec&iacute;fico? Especialmente cuando todos los dem&aacute;s textos  religiosos, como la Biblia, utilizan el t&iacute;tulo Fara&oacute;n para todas  las &eacute;pocas. Tengamos en cuenta que la gente de la &eacute;poca de la revelaci&oacute;n  no conoc&iacute;a esta informaci&oacute;n, y los jerogl&iacute;ficos eran ya una lengua  muerta, &iquest;qu&eacute; nos dice esto acerca de la autor&iacute;a del Cor&aacute;n? No hay una  explicaci&oacute;n naturalista.
Cient&iacute;ficas...
El  Cor&aacute;n siempre menciona a la naturaleza como una se&ntilde;al de la existencia,  el poder y la majestuosidad de Dios. Cada vez que esto se menciona, se  hace con una gran precisi&oacute;n, y tambi&eacute;n nos da informaci&oacute;n que era  desconocida en la &eacute;poca del Profeta Muhammad. Una de esas se&ntilde;ales  incluye la funci&oacute;n y la estructura de las monta&ntilde;as. El Cor&aacute;n menciona  que las monta&ntilde;as son estructuralmente como estacas y que est&aacute;n insertas  en la tierra para estabilizarla, un concepto conocido en geolog&iacute;a como  isostasia. El Cor&aacute;n menciona: "Afirm&eacute; la tierra con monta&ntilde;as para que no  tiemble&hellip;"[5]; y: "&iquest;Acaso no hice de la tierra un lecho, y de las monta&ntilde;as sus estacas?"[6]

Las  elocuentes representaciones que hace el Cor&aacute;n de los hechos  mencionados, son confirmadas por la ciencia moderna, que solo lleg&oacute; a  entenderlos a finales del siglo XX. En el libro Tierra, del Dr.  Frank Press, expresidente de la Academia Nacional Estadounidense de  Ciencias, &eacute;l afirma que las monta&ntilde;as son como estacas y que est&aacute;n  enterradas bajo la superficie de la Tierra[7].

Con  respecto al papel vital de las monta&ntilde;as, antes se cre&iacute;a que las  monta&ntilde;as eran simples protuberancias que se alzaban por sobre la  superficie de la Tierra. Sin embargo, los cient&iacute;ficos descubrieron que  ese no es el caso real, y que las partes conocidas como ra&iacute;ces de las  monta&ntilde;as se extienden hacia debajo de 10 a 15 veces su altura. Con estas  caracter&iacute;sticas, las monta&ntilde;as juegan un rol similar al de un clavo o  estaca que mantiene firmemente sostenida una tienda de campa&ntilde;a, lo cual  fue descubierto por la investigaci&oacute;n s&iacute;smica y la geolog&iacute;a moderna, un  concepto conocido como isostasia[8].

En  conclusi&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo podemos explicar esto a la luz del hecho de que se  trata de ciencia relativamente reciente (y que nadie en la &eacute;poca de la  revelaci&oacute;n conoc&iacute;a esta informaci&oacute;n)? &iquest;Qu&eacute; nos dice esto acerca del  autor? Una vez m&aacute;s, no hay una explicaci&oacute;n naturalista.
&iquest;La vida es absurda sin Dios?
El  escritor Loren Eiseley dijo que el hombre es un hu&eacute;rfano c&oacute;smico. Esto  es bastante profundo, ya que el hombre es la &uacute;nica criatura en el  universo que se pregunta: &iquest;Por qu&eacute;? Otros animales tienen instintos que  los gu&iacute;an, pero el ser humano ha aprendido a formular preguntas. Si  muchas de esas preguntas hechas por los humanos excluyen a Dios,  entonces la conclusi&oacute;n es simple: somos los bioproductos accidentales de la naturaleza, un resultado de materia m&aacute;s tiempo m&aacute;s azar. No  hay raz&oacute;n para nuestra existencia y todo lo que enfrentamos es la  muerte. El hombre moderno cree que cuando se haya desembarazado de Dios,  se habr&aacute; liberado de todo lo que lo reprime y ahoga. Pero, en lugar de  ello, ha descubierto que al matar a Dios se mata a s&iacute; mismo.

Si  no hay Dios, entonces la humanidad y el universo est&aacute;n condenados. Como  prisioneros condenados a muerte, esperamos nuestra inevitable  ejecuci&oacute;n. &iquest;Cu&aacute;l es la consecuencia de esto? Significa que la vida misma  es absurda. Significa que la vida que tenemos no tiene un significado  &uacute;ltimo, un valor ni un prop&oacute;sito. Por ejemplo, de acuerdo con la visi&oacute;n  atea, esta vida no tiene prop&oacute;sito, o a lo sumo, solo sirve para  propagar nuestro ADN. La manera en que algunos ateos consiguen salir de  esto es diciendo que podemos crear nuestro propio prop&oacute;sito para nuestra  vida; sin embargo ese es un autoenga&ntilde;o, ya que tratamos de hallarle  prop&oacute;sito a la vida atribuy&eacute;ndole prop&oacute;sito a las cosas que hacemos en  ella, pero eliminamos el prop&oacute;sito de nuestras propias vidas. Adem&aacute;s,  sin Dios nuestras vidas no tienen ning&uacute;n significado &uacute;ltimo. Si nuestro  final ser&aacute; el mismo para todos, y simplemente dejaremos de existir, &iquest;qu&eacute;  sentido le da eso a nuestras vidas? &iquest;Acaso importa si no existimos en  lo absoluto? &iquest;Qu&eacute; diferencia habr&iacute;a si el universo no hubiera existido  nunca?

Los  existencialistas como Jean-Paul Sartre y Albert Camus entendieron la  realidad sin sentido de la vida en la ausencia del reconocimiento del  prop&oacute;sito de nuestra existencia. Es por esto que Sartre escribi&oacute; acerca  de la "nausea" de la existencia y Camus vio la vida como un absurdo,  indicando que el universo no tiene sentido alguno. El fil&oacute;sofo alem&aacute;n  Friedrich Nietzsche argument&oacute; en pronunciamientos claros y concisos que  el mundo y la historia de la humanidad no tienen ning&uacute;n significado ni  prop&oacute;sito ni orden racional. Nietzsche sosten&iacute;a que solo hay un caos sin  sentido, un mundo sin direcci&oacute;n que no se dirige a ning&uacute;n fin en  particular. De modo que no es de sorprender que el fil&oacute;sofo Arthur  Schopenhauer dijera que &eacute;l hubiera preferido que el mundo jam&aacute;s  existiera. Todas estas opiniones sobre el mundo son conclusiones  absurdas talladas por la cosmovisi&oacute;n atea.
 

 Pie de p&aacute;gina: 

[1] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 81, vers&iacute;culos 26 &ndash; 28.


[2] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 30, vers&iacute;culo 8.


[3] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 2, vers&iacute;culo 23.


[4] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 12, vers&iacute;culo 50.


[5] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 21, vers&iacute;culo 31.


[6] Cor&aacute;n Cap&iacute;tulo 78, vers&iacute;culos 6-7.


[7] Frank Press y Raymond Siever, Tierra, 3a ed. San Francisco: W. H. Freeman &amp; Company. 1982.


[8] M. J. Selby, La superficie cambiante de la Tierra. Oxford: Clarendon Press. 1985.

