Superando un obst&aacute;culo

En  este punto, me sent&iacute;a un 80% seguro de que quer&iacute;a hacerme musulm&aacute;n,  pero algo me lo imped&iacute;a. Me preocupaba la reacci&oacute;n de mi familia y mis  amigos si sab&iacute;an que me hab&iacute;a hecho musulm&aacute;n. Poco despu&eacute;s, le expres&eacute;  esta preocupaci&oacute;n a un musulm&aacute;n, quien me dijo que el D&iacute;a del Juicio  nadie ser&aacute; capaz de ayudarte, ni tu padre ni tu madre ni ninguno de tus  amigos[1].  Por lo tanto, si crees que el Islam es la religi&oacute;n verdadera, debes  abrazarlo y vivir tu vida para complacer a Aquel que te cre&oacute;. De modo  que me qued&oacute; muy claro que todos estamos en el mismo barco, toda alma  probar&aacute; la muerte, y entonces seremos responsables de nuestra creencia  particular en Dios y de nuestros actos[2].

Un video significativo
En  esta etapa de mi b&uacute;squeda de la verdad, estaba a punto de abrazar el  Islam. Vi una conferencia isl&aacute;mica en una cinta de video acerca del  prop&oacute;sito de la vida. El tema principal de la charla era que el  prop&oacute;sito de la vida se puede resumir en una palabra, que es "Islam"  (sumisi&oacute;n a la voluntad de Dios).

Un  punto adicional fue que, a diferencia de otras religiones o creencias,  el t&eacute;rmino "Islam" no est&aacute; asociado con ninguna persona ni lugar en  particular. Dios nombr&oacute; as&iacute; a la religi&oacute;n en el siguiente vers&iacute;culo  cor&aacute;nico:

"Para Dios la verdadera religi&oacute;n es el Islam...". (Cor&aacute;n 3:19)
Todo  aquel que abraza el Islam es denominado musulm&aacute;n, independientemente de  su etnia, sexo, color o nacionalidad. Esta es una de las razones por  las cuales el Islam es una religi&oacute;n universal.

Antes  de mi b&uacute;squeda de la verdad, nunca hab&iacute;a considerado al Islam como una  opci&oacute;n, debido a la constante imagen negativa de los musulmanes en los  medios masivos. Del mismo modo, en este video se explicaba que, a pesar  de que el Islam se caracteriza por sus elevados est&aacute;ndares morales, no  todos los musulmanes respetan dichos est&aacute;ndares. Aprend&iacute; que lo mismo  puede decirse de los adeptos a otras religiones. Entend&iacute;, finalmente,  que no podemos juzgar a una religi&oacute;n solo por los actos de sus  seguidores, como yo hab&iacute;a hecho, puesto que todos los seres humanos  somos imperfectos. En consecuencia, no debemos juzgar al Islam por los  actos de sus seguidores, sino por su revelaci&oacute;n (el Sagrado Cor&aacute;n) y por  la Sunnah del Profeta Muhammad (Dios lo bendiga).

El  &uacute;ltimo punto que aprend&iacute; de esa conferencia fue lo referente a la  importancia de la gratitud. Dios menciona en el Cor&aacute;n que uno debe ser  agradecido por el hecho de que &Eacute;l nos cre&oacute;:

"Dios  los hizo nacer del vientre de sus madres sin conocimiento [del mundo  que los rodea]. &Eacute;l los dot&oacute; de o&iacute;do, vista e intelecto, para que sean  agradecidos". (16:78)

Dios  cit&oacute; la gratitud tambi&eacute;n junto con la creencia, y dej&oacute; en claro que &Eacute;l  no gana nada por castigar a Su gente ni gana nada cuando ellos Le  agradecen y creen en &Eacute;l. Dios dice en el Cor&aacute;n:

"&iquest;Para qu&eacute; iba Dios a castigarlos [por sus ofensas pasadas] si son [ahora] agradecidos y creyentes?" (Cor&aacute;n 4:147)
La verdad se revela
Tan  pronto como el video termin&oacute;, sent&iacute; que la verdad hab&iacute;a sido revelada.  Sent&iacute; que me quitaba una enorme carga de pecados de la espalda. Por otra  parte, sent&iacute; que mi alma se elevaba por encima de la Tierra, rechazando  las delicias mundanales a favor de las alegr&iacute;as eternas del M&aacute;s All&aacute;.  Esta experiencia, junto con el largo proceso de razonamiento, resolvi&oacute;  el "rompecabezas del prop&oacute;sito de la vida". Me revel&oacute; al Islam como la  verdad, completando mi "paisaje espiritual" con creencia, prop&oacute;sito,  direcci&oacute;n y acci&oacute;n. As&iacute; que entr&eacute; por la puerta del Islam diciendo la  declaraci&oacute;n de fe requerida para hacerse musulm&aacute;n: Ash-hadu an la ilaha illa Al-lah, wa ash-hadu anna Muhammadan Rasulul-lah (atestiguo que no existe divinidad excepto Dios y que Muhammad es Su  siervo y Mensajero). Se me dijo que este testimonio formal confirma la  creencia de uno en todos los profetas y mensajeros de Dios, junto con  todas Sus revelaciones divinas en su forma original, actualizando y  completando la religi&oacute;n propia hasta el &uacute;ltimo de los profetas  [Muhammad] y la &uacute;ltima revelaci&oacute;n de Dios [el Cor&aacute;n]. El siguiente punto  se hizo abrumadoramente claro para m&iacute;: Si Jes&uacute;s hubiera sido el &uacute;ltimo  Profeta de Dios y el Evangelio la &uacute;ltima revelaci&oacute;n, yo hubiera  atestiguado eso. Como resultado, he elegido naturalmente seguir la  &uacute;ltima revelaci&oacute;n del Creador como fue ejemplificada por el sello de los  profetas.

Impresiones de un nuevo musulm&aacute;n
Durante  mi b&uacute;squeda para hallar la verdad, la lecci&oacute;n que trascendi&oacute; todas las  lecciones fue que todos los objetos de adoraci&oacute;n distintos a Dios son  meras ilusiones. Para cualquier persona que vea esto con claridad, el  &uacute;nico camino posible es llevar la voluntad y los actos de uno en  perfecta armon&iacute;a con los de Dios. Someterme a la Voluntad de Dios me ha  permitido experimentar paz interior con el Creador, con los dem&aacute;s y,  finalmente, conmigo mismo. En consecuencia, me siento muy agradecido de  que, por la Misericordia de Dios, haya sido rescatado de las  profundidades de la ignorancia y haya entrado en la luz de la verdad. El  Islam, la religi&oacute;n verdadera de todas las &eacute;pocas, lugares y pueblos, es  un c&oacute;digo de vida completo que gu&iacute;a al ser humano hacia la satisfacci&oacute;n  total del prop&oacute;sito de su existencia en la Tierra, y lo prepara para el  d&iacute;a en el que regresar&aacute; a su Creador. Seguir este camino con devoci&oacute;n  le permite a uno obtener la complacencia de Dios y acercarse a &Eacute;l en  medio de las delicias interminables del Para&iacute;so, mientras escapa del  castigo del Infierno. Otra ventaja es que nuestra vida presente es mucho  m&aacute;s feliz cuando tomamos esta decisi&oacute;n.

Un disfrute enga&ntilde;oso
Abrazar  el Islam me ha dado m&aacute;s de una idea acerca de la naturaleza ilusoria de  esta vida. Por ejemplo, un objetivo b&aacute;sico del Islam es la liberaci&oacute;n  del ser humano. Es por esto que un musulm&aacute;n se denomina Abdul-lah,  el esclavo o siervo de Al-lah (es decir, Dios) puesto que servir a Dios  significa liberarse de todas las dem&aacute;s formas de servidumbre, y aunque  el hombre moderno puede creen que est&aacute; liberado, de hecho es esclavo de  sus deseos. Generalmente, se ve enga&ntilde;ado por esta vida mundanal. Es  adicto a la riqueza, el sexo, la violencia, los intoxicantes, etc. Pero  por encima de todo, es seducido por el sistema capitalista que tiende a  trabajar a trav&eacute;s de la invenci&oacute;n de necesidades falsas, que &eacute;l siente  que debe satisfacer al instante. Dios dice en el Cor&aacute;n:

"&iquest;Has  visto a esos que toman su propio ego como su dios? T&uacute; no eres  responsable por sus acciones. &iquest;Acaso crees que la mayor&iacute;a de ellos  escuchan tus palabras y reflexionan? Ellos son como los ganados que no  razonan, o a&uacute;n m&aacute;s extraviados del camino". (Cor&aacute;n 25:43-44)

En  consecuencia, no debemos dejar que nuestro af&aacute;n por disfrutar de los  placeres de esta vida pasajera ponga en peligro nuestra oportunidad de  disfrutar de la felicidad del Para&iacute;so. Como dice Dios en el Cor&aacute;n:

"Se  encuentra en el coraz&oacute;n de las personas la inclinaci&oacute;n por los  placeres: las mujeres, los hijos, la acumulaci&oacute;n de riquezas en oro y  plata, los caballos de raza, los ganados y los campos de cultivo. Ese es  el breve goce de esta vida, pero lo m&aacute;s hermoso se encuentra junto a  Dios. Di: &iquest;Quieren que les informe sobre algo mejor que los placeres  mundanos? Aquellos que tengan temor de Dios encontrar&aacute;n junto a su Se&ntilde;or  jardines por donde corren los r&iacute;os, con esposas inmaculadas, donde  obtendr&aacute;n la complacencia de Dios por toda la eternidad...". (Cor&aacute;n  3:14-15)

Por lo  tanto, la competencia real en esta vida no es la acumulaci&oacute;n de riqueza  ni el deseo de fama, sino que estamos compitiendo entre nosotros por  realizar obras buenas que agraden a Dios, mientras tenemos nuestra  porci&oacute;n de placer leg&iacute;timo en esta vida[3].

El camino correcto hacia Dios
Hay  muchas religiones alternativas disponibles para la gente, y le  corresponde a cada quien elegir la que desea seguir. Cada persona es  como un comerciante con muchos bienes frente a s&iacute;, y es su decisi&oacute;n  elegir con cu&aacute;l va a comerciar. Obviamente, elegir&aacute; la que considera que  es la m&aacute;s lucrativa. Sin embargo, el mercader no tiene garant&iacute;a de  prosperidad, su producto puede tener mercado y &eacute;l puede obtener buenos  dividendos, pero con la misma facilidad puede perder todo su dinero. En  contraste, quien cree en la Unicidad de Dios y se somete a Su Voluntad  (el musulm&aacute;n) est&aacute; completamente seguro de que si sigue el camino de  gu&iacute;a [el Cor&aacute;n y la Sunnah del Profeta Muhammad], sin duda alguna  obtendr&aacute; el &eacute;xito y la recompensa que lo esperan al final de este  camino. Afortunadamente, este &eacute;xito comienza tambi&eacute;n al comienzo del  camino.

Abu Sa&rsquo;id  Al Judri (que Dios est&eacute; complacido con &eacute;l) narr&oacute; que el Mensajero de  Dios dijo: "Si una persona abraza sinceramente el Islam, entonces Dios  le perdonar&aacute; todos sus pecados anteriores, y despu&eacute;s comenzar&aacute; el  balance de sus cuentas: la recompensa por sus obras buenas ser&aacute; de diez a  setecientas veces mayor en valor, y una obra mala ser&aacute; registrada como  una sola, a menos que Dios la perdone" (Bujari).

Ep&iacute;logo
Con  base en mi b&uacute;squeda de la verdad, conclu&iacute; que la forma precisa en que  creemos en Dios y los actos que llevamos a cabo, determinan nuestra  condici&oacute;n futura por toda la eternidad. Nuestro Creador nos da a todos  una misma oportunidad, independientemente de nuestras circunstancias,  para ganar Su complacencia en preparaci&oacute;n para el D&iacute;a del Juicio, como  se menciona en los siguientes vers&iacute;culos cor&aacute;nicos:

"Obedezcan  a Dios y al Mensajero, que as&iacute; alcanzar&aacute;n la misericordia. Y  apres&uacute;rense a buscar el perd&oacute;n de su Se&ntilde;or y un Para&iacute;so tan vasto como  los cielos y la Tierra, que ha sido reservado para los que tienen  consciencia de Dios [y cumplen la ley]". (Cor&aacute;n 3:132-133)

Si  buscamos sinceramente la verdad de esta vida, que es el Islam (la  sumisi&oacute;n a la voluntad de Dios), Dios nos guiar&aacute; all&iacute;, si &Eacute;l quiere. &Eacute;l  nos lleva a examinar la vida y la Sunnah del Profeta Muhammad, ya que es  el mejor modelo a seguir para la humanidad. Adem&aacute;s, Dios nos lleva a  investigar y reflexionar sobre lo que &Eacute;l dice en el Cor&aacute;n. Uno ver&aacute; que  el Cor&aacute;n es, en efecto, como un continuo y persistente golpear en la  puerta, o fuertes gritos que buscan despertar a los que se han dormido  por estar completamente absortos en esta vida terrenal. Los repiques y  gritos aparecen uno tras otro: &iexcl;Despierta! &iexcl;Mira a tu alrededor!  &iexcl;Piensa! &iexcl;Reflexiona! &iexcl;Dios est&aacute; aqu&iacute;! &iexcl;Hay un plan, un juicio, una  rendici&oacute;n de cuentas, una recompensa, un castigo severo y una felicidad  duradera!

Clara e  inequ&iacute;vocamente, la mejor forma de vivir y morir en este mundo es siendo  un musulm&aacute;n piadoso. Cuando uno llega a la conclusi&oacute;n de que el Islam  es la verdad, no deber&iacute;a tardar en hacerse musulm&aacute;n, puesto que puede  morir antes, y entonces ser&iacute;a demasiado tarde[4].
Algunos  meses despu&eacute;s de abrazar el Islam, hall&eacute; estos dos vers&iacute;culos en el  Cor&aacute;n, que reflejan lo que el musulm&aacute;n estadounidense me dijo con  respecto a c&oacute;mo debemos vivir y morir:
"Y  esto fue lo que Abraham y Jacob legaron a sus hijos: &lsquo;&iexcl;Oh, hijos m&iacute;os!  Dios les ha elegido esta religi&oacute;n, y no mueran sin haber entregado su  voluntad [a Dios]&rsquo;". (Cor&aacute;n 2:132)
Y:
"&iexcl;Oh, creyentes! Tengan temor de Dios como es debido, y no mueran sino como creyentes monote&iacute;stas". (Cor&aacute;n 3:102)
 

 Pie de p&aacute;gina: 

[1] V&eacute;ase Cor&aacute;n 31:33; 82:18-19.


[2] V&eacute;ase Cor&aacute;n 29:57; 3:185.


[3] V&eacute;ase Cor&aacute;n 28:77.


[4] V&eacute;ase Cor&aacute;n 23:99-100; 63:10-11.

