El Profeta Muhammad en las Escrituras
Otro  punto interesante que aprend&iacute; fueron las profec&iacute;as b&iacute;blicas sobre el  advenimiento del Profeta Muhammad (Dios lo bendiga). Descubr&iacute; que hay  claras profec&iacute;as en la Biblia (a pesar de que el texto original ha sido  distorsionado) presagiando la llegada del Profeta Muhammad despu&eacute;s de  Jes&uacute;s[1].  Los eruditos musulmanes han afirmado que la descripci&oacute;n hecha por Jes&uacute;s  de aquel que vendr&iacute;a despu&eacute;s de &eacute;l (en los vers&iacute;culos que he citado) no  puede ser aplicada a ninguna otra persona distinta al Profeta Muhammad.  Adem&aacute;s, hay un vers&iacute;culo en el Sagrado Cor&aacute;n que confirma lo que Jes&uacute;s  dijo respecto a este punto:

"&iexcl;Oh,  hijos de Israel! Yo soy el Mensajero que Dios les ha enviado para  corroborar la Tora y anunciar a un Mensajero que vendr&aacute; despu&eacute;s de m&iacute;  llamado Ahmad". (Cor&aacute;n 61:6)
El nombre Ahmad es otro nombre del Profeta Muhammad, y ambos derivan de la misma palabra ra&iacute;z.

El Profeta Muhammad en el Cor&aacute;n
Observ&eacute; que el Cor&aacute;n nos insta a creer en Dios y en el Profeta Muhammad, como en el siguiente vers&iacute;culo:
"Di  [oh, Muhammad]: &lsquo;&iexcl;Oh, gente! Soy el Mensajero de Dios para todos  ustedes. A &Eacute;l pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, nada ni  nadie merece ser adorado salvo &Eacute;l, da la vida y la muerte&rsquo;. Crean en  Dios y en Su Mensajero y Profeta iletrado que cree en Dios y en Sus  palabras; s&iacute;ganlo, pues as&iacute; estar&aacute;n bien guiados". (Cor&aacute;n 7-158)
Supe tambi&eacute;n que el Cor&aacute;n se refiere al Profeta Muhammad como el &uacute;ltimo Profeta:
"Muhammad  no es el padre de ninguno de sus hombres, sino que es el Mensajero de  Dios y el sello de los Profetas...". (Cor&aacute;n 33:40)

Aunque  Dios afirma en el Cor&aacute;n que Muhammad es el &uacute;ltimo Profeta, descubr&iacute; que  los musulmanes a&uacute;n aceptan y creen en todos los profetas anteriores,  junto con las revelaciones que recibieron en su forma original[2].

El Cor&aacute;n: La &uacute;ltima revelaci&oacute;n
Entend&iacute;  que debido a las innovaciones atribuidas a la revelaci&oacute;n divina, surgi&oacute;  la necesidad de que Dios enviara otro Profeta despu&eacute;s de Jes&uacute;s con otra  revelaci&oacute;n despu&eacute;s del Evangelio. Es por esto que Dios envi&oacute; a Muhammad  con el &uacute;ltimo Mensaje (es decir, el Cor&aacute;n), para llevar a toda la  humanidad de regreso a la creencia y la adoraci&oacute;n del Dios &Uacute;nico, sin  asociados ni intermediarios. De acuerdo con los musulmanes, el Sagrado  Cor&aacute;n es la &uacute;ltima fuente permanente de gu&iacute;a para la humanidad, que  ofrece una dilucidaci&oacute;n racional e hist&oacute;rica del papel magn&iacute;fico de  Jes&uacute;s. El nombre Jes&uacute;s es citado 25 veces en el Cor&aacute;n, y hay tambi&eacute;n un  cap&iacute;tulo llamado Mariam (Mar&iacute;a), en honor a la madre de Jes&uacute;s.

Con respecto a la autenticidad divina de esta revelaci&oacute;n, encontr&eacute; muy convincente el siguiente vers&iacute;culo cor&aacute;nico:

"El  Cor&aacute;n no puede provenir sino de Dios. Confirma las revelaciones  anteriores y explica detalladamente Sus preceptos, no hay duda alguna de  que proviene del Se&ntilde;or del universo". (Cor&aacute;n 10:37)
Y:
"El Cor&aacute;n es la verdad indubitable". (Cor&aacute;n 69:51)
Igualmente,  me preocupaba la posible adulteraci&oacute;n del Cor&aacute;n, ya que ese ha sido un  problema grave con las revelaciones anteriores. Le&iacute; que el Cor&aacute;n nunca  cambiar&aacute; ni ser&aacute; derogado:

"Yo he revelado el Cor&aacute;n y Yo soy su custodio". (Cor&aacute;n 15:9)[3]
Me  inform&eacute; tambi&eacute;n acerca de algunos de los fen&oacute;menos cient&iacute;ficos  mencionados en el Cor&aacute;n, que dan credibilidad a la creencia de que el  Cor&aacute;n es la palabra literal de Dios. Hay vers&iacute;culos que describen el  desarrollo embrionario humano[4], las monta&ntilde;as[5], el origen del universo[6], el cerebro[7], los mares[8], los oc&eacute;anos profundos y las olas internas[9], y las nubes[10].  Est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de toda explicaci&oacute;n el que m&aacute;s de 1.400 a&ntilde;os atr&aacute;s  hubiera alguien que pudiera conocer estos hechos, que solo han sido  confirmados recientemente por mecanismos avanzados y sofisticados  procedimientos cient&iacute;ficos.

Islam: La esencia y la culminaci&oacute;n de las religiones reveladas
Los musulmanes creen que el prop&oacute;sito esencial por el cual fue creada la humanidad, es adorar a Dios. Como dice &Eacute;l en el Cor&aacute;n:

"No he creado a los yinnes y a los seres humanos sino para que Me adoren". (Cor&aacute;n 51:56)
En  relaci&oacute;n a esto, un reconocido erudito isl&aacute;mico occidental dice: "El  sistema m&aacute;s completo de adoraci&oacute;n disponible para los humanos hoy d&iacute;a es  el que se encuentra en la religi&oacute;n del Islam. El mismo nombre Islam significa &lsquo;sumisi&oacute;n a la voluntad de Dios&rsquo;. A pesar de que com&uacute;nmente  se lo conoce como &lsquo;la tercera de las tres religiones monote&iacute;stas&rsquo;, no es  una religi&oacute;n nueva en lo absoluto. Es la religi&oacute;n propagada por todos  los profetas de Dios. El Islam fue la religi&oacute;n de Ad&aacute;n, Abraham, Mois&eacute;s y  Jes&uacute;s"[11].

&Eacute;l  afirma tambi&eacute;n: "Puesto que solo hay Un Dios y la humanidad es una  especie, la religi&oacute;n que Dios ha ordenado para los seres humanos es  [esencialmente] una&hellip; Las necesidades espirituales y sociales de los  seres humanos son uniformes, y la naturaleza humana no ha cambiado desde  que el primer hombre y la primera mujer fueron creados"[12].

Al  descubrir el hecho de que el mensaje de Dios siempre ha sido el mismo,  me di cuenta de que es el deber de todo ser humano buscar la verdad, y  no aceptar ciegamente la religi&oacute;n que su sociedad o sus parientes  siguen. Seg&uacute;n el Cor&aacute;n:

"Los  [&iacute;dolos] que adoran en lugar de Dios, no son sino nombres que ustedes y  sus padres han elegido [para algunas piedras y estatuas], siendo que  Dios no les revel&oacute; nada al respecto". (Cor&aacute;n 12:40)

Con respecto a la Fitrah [es decir, la inclinaci&oacute;n innata del hombre a adorar a Dios, antes de  la corrupci&oacute;n de su naturaleza por influencias externas], el Profeta  Muhammad dijo:

"Todo ni&ntilde;o nace en estado de Fitrah (la naturaleza humana pura) y sus padres lo convierten al juda&iacute;smo, al  cristianismo o al zoroastrismo. Cuando un animal da a luz a su cr&iacute;a de  forma pr&iacute;stina, &iquest;aparece mutilada?" (Sahih Al Bujari)
Adem&aacute;s, dice Dios:
"Cons&aacute;grate  al monote&iacute;smo, que es la inclinaci&oacute;n natural con la que Dios cre&oacute; a la  gente. La religi&oacute;n de Dios es inalterable y esta es la forma de  adoraci&oacute;n verdadera, pero la mayor&iacute;a de la gente lo ignora". (Cor&aacute;n  30:30)[13]
Por  otra parte, aprend&iacute; que no hay ninguna otra religi&oacute;n aceptable para  Dios adem&aacute;s del Islam, pues &Eacute;l afirma con claridad en el Cor&aacute;n:
"Quien  profese una religi&oacute;n diferente al Islam no le ser&aacute; aceptada, y en la  otra vida se contar&aacute; entre los perdedores". (Cor&aacute;n 3:85)
Deduje  que el hombre puede rechazar la gu&iacute;a de Dios y establecer sus propios  est&aacute;ndares de vida; sin embargo, al final descubrir&aacute; que eso es solo un  espejismo que lo elude.

Un viajero
A  medida que segu&iacute;a leyendo el Cor&aacute;n y aprendiendo acerca de los dichos y  hechos del Profeta Muhammad [la Sunnah], me di cuenta de que el Islam  ve al ser humano como un viajero en esta vida, y que el objetivo es la  siguiente vida que durar&aacute; por toda la eternidad. Estamos aqu&iacute; por un  per&iacute;odo corto y no podemos llevarnos nada con nosotros de esta vida,  excepto nuestra creencia en Dios y nuestras obras. Por lo tanto, una  persona debe ser como un viajero que pasa por una tierra y no se apega a  ella. Como viajeros en esta traves&iacute;a, debemos entender que el  significado de estar vivos es ser probados. Por lo tanto, hay  sufrimiento, alegr&iacute;a, dolor y felicidad. Estas pruebas de bien y mal  est&aacute;n destinadas a evocar nuestras cualidades espirituales m&aacute;s elevadas.  Sin embargo, no somos capaces de beneficiarnos de estas pruebas a menos  que nos esforcemos al m&aacute;ximo, teniendo confianza plena en Dios y  aceptando con paciencia lo que &Eacute;l nos tiene destinado.

El camino hacia el Para&iacute;so
Fue  muy importante para m&iacute; aprender sobre el Para&iacute;so, ya que sin duda ese  debe ser el objetivo final de todo individuo. Con respecto a ese hogar  eterno, Dios dice:

"Nadie sabe la alegr&iacute;a que les espera [a los creyentes] como recompensa por sus obras." (Cor&aacute;n 32:17)

Tambi&eacute;n  me di cuenta de un placer que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de toda imaginaci&oacute;n, que es  mirar al Creador Mismo. Me pregunt&eacute; cu&aacute;les ser&iacute;an las almas dignas de  tal recompensa. Esta recompensa del Para&iacute;so no tiene precio. Me dijeron  que el precio es la fe verdadera, que se demuestra obedeciendo a Dios y  siguiendo la Sunnah (el camino) del Profeta Muhammad.

Comprend&iacute; que la humanidad debe adorar a Dios para alcanzar la justicia y el estado espiritual necesario para entrar al Para&iacute;so.[14] Esto significa que los seres humanos debemos comprender que adorar a  Dios es tan indispensable como comer o respirar, y que al hacerlo no le  estamos haciendo ning&uacute;n favor a Dios. Del mismo modo, me enter&eacute; de que  debemos leer el Cor&aacute;n para saber qu&eacute; tipo de personas quiere Dios que  seamos, y as&iacute; procurar ser as&iacute;. Ese es el camino al Para&iacute;so.
 

 Pie de p&aacute;gina: 

[1] V&eacute;ase Deut. 18:18-19; Isa&iacute;as 29:12; Juan 14:12-17, 16:5-16; Hechos 3:22.


[2] V&eacute;ase 2:136.


[3] V&eacute;ase tambi&eacute;n Cor&aacute;n 4:82.


[4] V&eacute;ase Cor&aacute;n 23:12-14.


[5] V&eacute;ase Cor&aacute;n 16:15; 78:6-7.


[6] V&eacute;ase Cor&aacute;n 21:30; 41:11.


[7] V&eacute;ase Cor&aacute;n 96:15-16.


[8] V&eacute;ase Cor&aacute;n 25:53; 55:19-20.


[9] V&eacute;ase Cor&aacute;n 24:40.


[10] V&eacute;ase Cor&aacute;n 24:43.


[11] El prop&oacute;sito de la creaci&oacute;n, Dr. A. A. B. Philips, p. 49, Dar Al Fatah, Sharjah, UAE, 1995. V&eacute;ase Cor&aacute;n 3:67; 3:84.


[12] Ib&iacute;d. p. 50.


[13] V&eacute;ase tambi&eacute;n 2:170; 10:19; 31:21; 43:23; 49:6; 53:23.


[14] V&eacute;ase Cor&aacute;n 2:111-112; 10:63-64.

